¿Siempre tienes los ojos rojos cuando llevas lentes de contacto? ¡Ten cuidado de no causar neovascularización!


Mucha gente pregunta por qué sus ojos siguen rojos después de llevar lentillas durante mucho tiempo, aunque las hayan lavado muy bien. Si tú también sufres este problema, no mires solo las lentes o el grado de tus ojos. Es posible que tus ojos hayan desarrollado una nueva reacción de vasos sanguíneos.

 

¿Cuál es la respuesta neovascular? La córnea en sí no contiene vasos sanguíneos y depende de los tejidos circundantes para nutrirse, mientras necesita oído del aire para mantener el metabolismo. Este suministro esencial de oxígeno garantiza funciones corneales normales, formando la base de la salud ocular. Cuando se usan lentillas, estas sábanas artificiales actúan como un film plástico protector sobre la córnea. A medida que la respiración se restringe y el suministro de nutrientes disminuye, la córnea activa automáticamente su mecanismo de auto-rescate promoviendo el crecimiento de los vasos sanguíneos hacia la superficie corneal para suministrar nutrientes vitales.

Al principio, estos nuevos vasos sanguíneos son muy delgados y difíciles de encontrar, pero si los ignoras y sigues usando lentillas que afectan la entrega de oxígeno, los vasos sanguíneos crecerán cada vez más, incluso cubriendo toda la córnea, lo que no solo afectará tu visión, sino que también causará sequedad y escozor.

 

Mucha gente piensa erróneamente que solo llevar lentes de contacto de baja calidad provoca el crecimiento de vasos sanguíneos, pero en realidad, hábitos diarios como el uso excesivo de lentes desechables o el uso repetido de lentes desechables pueden actuar como catalizadores. Estas prácticas suelen provocar hipoxia corneal y problemas oculares posteriores. Parámetros de lente pobrescomo curvatura incorrecta de la base, diámetro incorrecto o estrechamiento excesivoTambién dificultan la ventilación corneal. Además, el uso de soluciones caducadas o productos de doble caja de calidad inferior favorece el crecimiento bacteriano, que indirectamente desencadena la dilatación de los vasos sanguíneos.

Si experimentas enrojecimiento, sequedad o escozor frecuente en los ojos tras usar lentes de contacto, deja de usarlas inmediatamente. Ajusta tu rutina diaria para que la córnea se relaje y respire correctamente. Aunque los nuevos vasos sanguíneos pueden volverse irreversibles, los médicos pueden ofrecer soluciones eficaces como colirios antiinflamatorios o opciones quirúrgicas para mejorar la condición. Recuerda: ¡No dudes en buscar ayuda médica cuando la necesites!