¿Eres consciente de las señales de hipoxia asociadas al uso de lentes de contacto?


Wearing contact lenses is equivalent to covering the cornea with a non-permeable membrane, which can more or less affect the cornea's oxygen absorption. So, what are the signs of corneal hypoxia?
1. Ojos anormalmente secos, la señal más común pero frecuentemente pasada por alto. Con el uso normal de lentes de contacto, las lentes proporcionan una hidratación adecuada, manteniendo la humedad ocular sin afectar la secreción lagrimal. Sin embargo, si el globo ocular se reseca con una sensación de adhesión al parpadear, indica el inicio de una hipoxia ocular. Especialmente tras un uso prolongado del ordenador o una operación con el teléfono móvil, la sequedad progresiva, la sensación intensa de cuerpos extraños y el frotamiento frecuente de los ojos indican hipoxia corneal severa.
2. Los vasos sanguíneos dilatados se manifiestan como ojos enrojecidos que se parecen a los de un conejo. Si el uso de lentillas provoca una proliferación repentina y densificación de los vasos sanguíneos en el ojo, especialmente cerca del margen escleral, esto indica hipoxia corneal. Cuando el suministro de ogenio corneal es insuficiente, los vasos de la superficie ocular sufren una dilatación vigorosa para mejorar la entrega de ojeción. Estos cambios suelen ser no transitorios y requieren un descanso adecuado para resolverse gradualmente. No abordar esta condición puede provocar dilatación vascular permanente y posterior neovascularización.
3. Visión inestable con visión borrosa repentina. La hipoxia corneal puede provocar edema, alterando la morfología superficial del globo ocular. En consecuencia, el error refractivo puede no aumentar, pero pueden presentarse síntomas visuales como visión borrosa, visión doble y fatiga ocular prolongada. Normalmente, esta condición se debe al desgaste prolongado de las lentes de contacto o al envejecimiento y deterioro de las lentes, lo que resulta en una disminución de la permeabilidad al oxígeno. Esto indica hipoxia ocular severa, lo que obliga a dejar de usar lentes de contacto para permitir que los ojos descansen y se recuperen completamente.
4. Fotofobia inconsciente y lacrimación. Si se ignoran los síntomas mencionados y las lentes de contacto siguen usándose de forma persistente, es probable que se produzcan fotofobias y lacrimaciones. En esta fase, la condición ya no se debe únicamente a hipoxia corneal, sino que indica daño ocular real. La estimulación de los nervios corneales provoca un dolor punzante pronunciado, con una fotofobia marcada, lo que hace imposible tolerar la luz solar o la iluminación artificial debido a las molestias. Se produce desgarro involuntario y su progresión puede provocar una inflamación severa, lo que puede comprometer la visión. La atención médica inmediata es imprescindible.