Desde hace tiempo se afirma que "el uso persistente de lentes de contacto puede adelgazar la córnea, lo que puede llevar a la ceguera en el futuro." ¿Es esto realmente cierto? De hecho, el uso adecuado de lentes de contacto no causa adelgazamiento corneal. Las lentes de contacto están hechas de un material muy blando y normalmente se adhieren suavemente a la superficie ocular en condiciones normales. La córnea, que es la capa protectora más externa del globo ocular, se lubrica por desgarros entre el cristalino y la superficie ocular. Durante el parpadeo, las lentes se mueven de forma sincrónica con el globo ocular sin ejercer una fricción fuerte contra la córnea o el globo ocular. Por lo tanto, el uso rutinario de lentes de contacto no provoca abrasión corneal.
Entonces, ¿por qué algunas personas reportan un adelgazamiento real de la córnea? El desgaste prolongado de las lentes de contacto en condiciones como una duración prolongada del uso, baja permeabilidad al ogénio de las lentes o la inserción nocturna de lentes puede provocar hipoxia corneal crónica, lo que provoca daños celulares y la posterior reducción del grosor corneal. Este fenómeno crea la ilusión de que el uso de lentes de contacto provoca adelgazamiento corneal. Además, en casos raros, las personas pueden tener córneas congénitamente delgadas, lo que no está necesariamente asociado al uso de lentes de contacto.
Por lo tanto, se puede concluir que el uso inadecuado de las lentes de contacto daña significativamente la salud ocular, mientras que las prácticas de uso correctas son en realidad seguras. Las causas fundamentales del daño corneal provienen de prácticas erróneas como dormir con lentes de contacto, frotar frecuentemente los ojos por manos sucias, uso prolongado de lentes de calidad inferior sin reemplazo y uso forzoso de lentes dañadas. A corto plazo, la lesión de las células corneales es transitoria y puede auto-repararse de forma gradual. Sin embargo, la exposición crónica provoca enrojecimiento corneal, hinchazón y resistencia comprometida, lo que inevitablemente resulta en condiciones patológicas más graves. Para garantizar un uso seguro y cómodo de las lentes de contacto, es fundamental controlar la duración diaria del uso, optar por lentes desechables de corta duración siempre que sea posible, realizar exámenes exhaustivos antes del uso, mantener la higiene y limpieza locales y, lo más importante, evitar usar lentes de contacto mientras duermes.