¿Cómo proteger la vista cuando llevas lentes de contacto?


Si quieres llevar lentillas mientras cuidas tu visión, la clave es controlar estrictamente el tiempo de uso y hacer un buen trabajo limpiando y cuidando las lentes. Estos dos puntos son clave para resolver la hipoxia corneal, las infecciones y otros problemas.
La importancia de controlar la duración del uso de las lentes de contacto se ha convertido en un tema muy transitado. Para quienes lo usan por primera vez, la incomodidad inicial por la sensación de objeto extraño es inevitable. Durante la fase de adaptación, se recomienda empezar con 2-4 horas de uso por sesión, ajustando según la comodidad personal. Tras adaptarse con éxito, aumenta gradualmente el tiempo de uso, pero nunca supera las 8 horas. Nunca uses lentes durante la noche para evitar la falta de ojigeno corneal y la inflamación, que podrían causar diversas molestias.
El cuidado de las lentes es una parte crucial del mantenimiento adecuado de las gafas. Después de cada uso, limpia bien las lentes con una solución certificada para el cuidado de lentes. El reemplazo diario y la desinfección regular de la solución en la funda eliminan eficazmente los depósitos de proteínas y bacterias/virus, reduciendo significativamente los riesgos de infección. Además, cambia tanto la solución como la caja de doble paquete cada tres meses para evitar el crecimiento bacteriano y la acumulación de residuos.
Las lentillas requieren estrictas normas de higiene durante todo el proceso. Una vez que las bacterias se adhieren a las lentes, aplicarlas es como introducir contaminantes directamente en tus ojos. Esto hace que la higiene de manos sea especialmente crucialun detalle que a menudo se pasa por alto. Al aplicar o quitar el maquillaje, los dedos pueden transferir fácilmente los residuos cosméticos a las lentes. Además, con los smartphones siendo omnipresentes, la gente puede tocar inconscientemente sus pantallas, lo que podría provocar una contaminación peligrosa de las lentes.
Mientras mantienes un cuidado ocular adecuado, no olvides vigilar tus ojos para detectar cualquier señal de advertencia. Si experimenta síntomas como enrojecimiento, hinchazón, una sensación persistente de cuerpo extraño o visión borrosa, retire inmediatamente sus lentes para inspeccionarlas y limpiarlas. Si es necesario, consulta a un profesional sanitario para una evaluación más detallada.