¡Cuida mucho tus lentillas, que no usas a menudo!


En realidad, muchas personas que compran lentes de contacto solo las usan ocasionalmente en lugar de a diario. Cuando recuerdan quitárselas, la solución a menudo se ha secado, dejando las lentes tan duras como el cristal. Para estos escenarios de uso de emergencia, ¡el cuidado adecuado de las lentes se vuelve fundamental!
Aunque remojar las lentillas en solución ayuda a prevenir el crecimiento bacteriano, esta protección es urgente y no debe descuidarse. La solución empieza a perder eficacia cuando se expone al aire, y una exposición prolongada incluso puede favorecer el crecimiento bacteriano. Aunque las lentes no estén usadas, dejarlas en solución vieja sin enjuagar supone riesgos de infección.
 
Generalmente, las soluciones para lentes de contacto deben usarse dentro de los tres meses posteriores a la apertura. Siempre sustituye la solución por un fondo fresco después de cada sesión de limpieza y remojo. Nunca reutilices las soluciones que se hayan usado en lentes, ya que su eficacia para eliminar gérmenes disminuye significativamente. Para quienes lo usan con poca frecuencia, es fundamental renovar la solución cada 2-3 días para evitar la acumulación bacteriana. Además, las fundas para lentes requieren una atención especial: al elegir marcas de confianza, deben esterilizarse semanalmente con agua hirviendo y reemplazarse cada tres meses.
Si el cristalino se seca y se pone duro debido a una deshidratación temporal, déjalo en remojo en una solución fresca de cuidado durante 4-6 horas para absorber el agua lentamente y recuperar la suavidad. Sin embargo, si tras el remojo se encuentran arañazos o deformaciones en el cristalino, deséchalo inmediatamente para evitar la abrasión corneal y el crecimiento bacteriano.
Por último, si no usas lentillas con frecuencia y no quieres preocuparte por el mantenimiento, recomendamos usar lentes desechables diarias. Evita compartir lentes de contacto, fundas de doble paquete o soluciones con otros para evitar desperdiciosEsto incluye a los familiares, ya que puede provocar fácilmente infecciones cruzadas.