La clave para absorberse en la solución para el cuidado de las lentes


Remojar las lentillas en solución no consiste solo en verter un poco y dejarlas en remojo. Si se hace mal, no solo puede dejar las lentes sucias, sino que también puede dañar tus ojos. Entonces, ¿cuáles son los puntos clave a tener en cuenta durante el proceso de remojo?
Las funciones principales de la solución para el cuidado de lentes son limpiar, esterilizar e hidratar, proporcionando una protección integral para el material y la higiene de las lentes. Algunos usuarios, buscando comodidad, pueden sustituirlo por solución salina, pero esto solo repone la humedad sin esterilización. Como resultado, los depósitos de proteínas en el cristalino se acumulan, mientras que bacterias y virus proliferan sin control.
Las lentes de contacto no desechables generalmente requieren un cuidado auténtico. Para prevenir el crecimiento bacteriano, la solución debe utilizarse en un plazo de tres meses desde su apertura. Mantén siempre la botella limpia y vuelve a sellar la tapa rápidamente después de cada uso. No reutilices la solución caducada. Recomendamos etiquetar la fecha de apertura en la botella para evitar olvidarlo.
La duración del remojo es igualmente crítica. Aunque las soluciones para el cuidado de lentes pueden descomponer depósitos, una inmersión breve resulta ineficaz. Ciertos productos como las soluciones a base de peróxido de hidrógeno pueden causar irritación ocular si no se remojan el tiempo suficiente. Para obtener resultados óptimos, remoja las lentes al menos 6 horas. La práctica recomendada es ponerlas en una funda de doble lente antes de dormir, dejarlas en remojo toda la noche y llevarlas al día siguiente.
Además, limpiar la funda de tu lentes de contacto es absolutamente esencial. Centrarse únicamente en la higiene de las lentes no solucionará el problemaNo dejes que el caso se convierta en un caldo de cultivo para bacterias. Antes de remojar las lentes, enjuaga siempre el conjunto de doble estuche con la solución y esterilízalo regularmente mediante tratamiento con agua caliente. Recuerda cambiar la solución vieja cada dos o tres días, enjuagar bien la caja y volver a llenarla con una solución fresca. Cambia a un caso nuevo cada tres meses aproximadamente para prevenir eficazmente el crecimiento bacteriano.
En resumen, para garantizar un uso cómodo y sin preocupaciones de las lentes de contacto, el cuidado adecuado requiere seleccionar la solución adecuada, remojarlas durante el tiempo suficiente y limpiarlas con frecuencia.