La retina se encuentra en la capa interna de la pared ocular, que es una estructura muy fina pero muy complexa. En la retina hay células fotosensibles ricas, equivalentes al sustrato fotográfico de la cámara, especializadas para la imagen fotográfica. Cuando observamos cosas, la luz necesita pasar por el sistema refractivo ocular y enfocarse solo en la retina, que se transmite al cerebro a través del nervio óptico para construir una imagen.
Las enfermedades retinianas se dividen principalmente en dos categorías: enfermedades vasculares y enfermedades neurológicas. Entre ellas, las enfermedades vasculares incluyen obstrucción de la arteria retiniana, hipertensión o diabetes causada por lesiones en el ojo de ojos, mientras que las enfermedades neurológicas se refieren a degeneración macular, neuritis óptica, edema papilar, etc. Además, también hay algunos traumatismos, infecciones, etc., que afectan a las lesiones retinianas. Las lesiones retinianas conducen directamente a diferentes grados de deterioro visual, incluyendo pérdida de visión central, trastornos de la visión del color, deformación visual, etc. Además de las enfermedades mencionadas anteriormente, puede que hayas oído hablar del desprendimiento de retina. Debido a la contracción repentina del vítreo y la fuerza de tracción de la retina, que provoca la formación de fracturas o ampollas retinianas, esto se denomina desprendimiento de retina, que puede provocar un deterioro brusco de la visión, o moscas volantes, sensación de destello, que también pueden causar ceguera repentina. El desprendimiento de retina es más común en pacientes con miopía alta y en personas mayores, o en personas que sufren traumatismos graves.
Debido a que la tasa de éxito del tratamiento de la enfermedad retiniana está estrechamente relacionada con la mañana y la noche del descubrimiento, una vez que aparecen síntomas relacionados, debes acudir al hospital lo antes posible, examen de la pupila dilatada del fondo o del fondo del fondo. Aunque muchas enfermedades no pueden evitarse completamente, sí pueden evitar el riesgo reduciendo los factores de riesgo, como los pacientes con diabetes, controlan estrictamente los niveles de azúcar en sangre, según el consejo del médico, usar fármacos hipoglucémicos, como la exposición prolongada al sol, mediante protector solar físico reduce el riesgo de lesiones maculares, como cambios como fumar o beber malos hábitos. En resumen, debemos realizar cribados regulares del ojo ocular para facilitar la detección y seguimiento oportunos de enfermedades retinianas.