¿Qué son los "controles de seguridad" antes de usar lentes de contacto?
¿Qué son los "controles de seguridad" antes de usar lentes de contacto?
Como la gente usa lentillas por comodidad y quiere conservarlas a largo plazo, es fundamental priorizar la "revisión previa al uso" antes de ponérselas. En realidad, solo se pueden añadir unos pocos pasos sencillos sin perder mucho tiempo extra. Sin embargo, si desarrollas el hábito de seguir estos procedimientos de forma sistemática, crearás una capa extra de protección para tus ojos.
Primero, examina los detalles de la lente. Antes de manipular las lentes, asegúrate de lavarlas bien las manos para evitar el crecimiento bacteriano. Después de retirar la lente de su solución de almacenamiento, comprueba su alineación con la luz: Empieza inspeccionando los bordes y la forma. Cuando se lleva correctamente, la lente debe parecer un cuenco redondeado. Si los bordes están curvados hacia afuera, esto indica que el reverso está hacia arriba–En este caso, da la vuelta a la lente antes de usarla para evitar irritaciones. Además, verifica la limpieza de la superficie buscando impurezas o contaminantes, y realiza comprobaciones repetidas de alineación de luz para detectar arañazos.
Segundo, evalúa tu estado ocular. Primero, revisa el blanco de tus ojos. Si hay enrojecimiento, hinchazón, sequedad, picor o una sensación de cuerpo extraño, esto puede indicar inflamación. En estos casos, evita usar lentillas para evitar que los síntomas empeoren. A continuación, inspecciona los párpados internos y la base de tus pestañas en busca de algún residuo o pequeños bultos–Estos pueden reducir significativamente la comodidad al llevar lentes de contacto. Tercero, siempre revisa la fecha de caducidad. Como la gente suele llevar varias lentes simultáneamente, lleva un control de los ciclos de uso y las fechas de apertura para evitar productos caducados. Además, cambia la solución para el cuidado de las lentes y la caja de almacenamiento cada tres meses para prevenir el crecimiento bacteriano y mantener la higiene ocular. En resumen, no hay muchos pasos para quitarse y llevar gafas, y se tarda muy poco cuando eres experto, pero si puedes fijarte en estos tres pequeños detalles antes de cada uso, será mucho más fiable que intentar solucionar el problema después de que tus ojos tengan problemas.