El cuidado de las lentes de contacto es muy importante, ya que no solo puede prolongar eficazmente la vida útil de la lente, sino que también garantiza la seguridad y salud ocular. Entonces, ¿cuáles son las precauciones para el cuidado de las lentes de contacto? ¡Vamos a aprender sobre ellos!
Limpieza y desinfección. Antes de ponerse las lentes, por favor lee detenidamente las instrucciones y sigue el manual del producto para la limpieza y desinfección. En cuanto retires el cristalino, frótalo inmediatamente para eliminar cualquier proteína, lípidos u otros residuos que puedan haberse acumulado durante el uso. Antes de quitarte o ponerte las lentes, asegúrate de que todas las herramientas que entren en contacto con ellas estén correctamente desinfectadas para evitar contaminación bacteriana o infecciones corneales. Una limpieza y desinfección inadecuadas pueden provocar diversas afecciones oculares y reducir la comodidad del uso.
Hidratación y almacenamiento. Tras abrirlas o sin llevarlas puestas, las lentillas deben almacenarse en una solución de cuidado para desinfectarlas e hidratarlas. De lo contrario, si se exponen al aire durante mucho tiempo, las lentes se volverán frágiles por falta de humedad y pueden romperse al más mínimo contacto. No uses otros líquidos para remojar o limpiar tus lentillas, ya que esto puede provocar deterioro y contaminación cruzada. El recipiente utilizado para guardar las lentes de contacto debe colocarse en un lugar fresco y seco; ¡Dejarla cerca de un lavabo o en el baño puede provocar el crecimiento bacteriano!
Inspección de objetivos. Las lentillas son en realidad muy frágiles; Durante el proceso de llevarlos, quitarse y frotarlos, incluso un pequeño percance puede causar daños o arañazos, que pueden causar fácilmente problemas como sensibilidad de cuerpos extraños y conjuntivitis. El editor sugiere que todos coloquen la lente sobre la barra de desgaste antes de cada uso para una inspección repetida. Si hay arañazos o grietas evidentes, debe ser reemplazado inmediatamente.
Examen ocular. El uso prolongado y frecuente de lentes de contacto puede suponer una carga significativa para los ojos, lo que lleva a una disminución de la resistencia. Dado que muchas enfermedades oculares no muestran síntomas evidentes en sus primeras etapas, son esenciales revisiones oculares regulares. Generalmente, hay un breve periodo de adaptación al primer uso de lentes de contacto. Sin embargo, si se produce una molestia severa durante el uso, es importante acudir a un oftalmólogo y recibir tratamiento con prontitud.
En una palabra, siempre debemos estar vigilantes. El cuidado de las lentes de contacto incluye no solo la limpieza y el mantenimiento de la lente, sino también la desinfección de los productos de soporte. Al mismo tiempo, no debemos olvidar hacer un seguimiento regular de las afecciones oculares.
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