Cada vez que alguien a nuestro alrededor prueba por primera vez las lentillas, no puede evitar preguntarse: ¿Empeorará la miopía llevar lentes de contacto? Al fin y al cabo, incluso si eres adulto, tu miopía irá empeorando gradualmente si no la controlas adecuadamente. Entonces, ¿llevar unas lentes de contacto hará que la miopía se dispare?
Antes de adentrarnos en las lentes de contacto, primero veamos por qué la miopía tiende a empeorar. Nuestros ojos mantienen un enfoque nítido tanto en objetos cercanos como lejanos ajustando su distancia focal para asegurar la formación adecuada de la imagen en la retina. Sin embargo, la visualización prolongada en primer plano de pantallas como smartphones, ordenadores o televisores mantiene este mecanismo de ajuste bajo tensión constante. Cuando intentamos mirar objetos lejanos lateralmente, nuestros ojos tienen dificultades para relajarse rápidamente, lo que provoca una visión borrosa. Con el tiempo, esta tensión gradual provoca la progresión de la miopía. Como los ojos de los adolescentes aún se están desarrollando, su miopía aumenta más rápidamente, mientras que los adultos suelen experimentar una progresión más estable. Entre ellas, las lentes de contacto pueden proporcionar un efecto correctivo. Es equivalente a hacer transparente y miniaturizada la lente de las gafas de montura, que pueden fijarse directamente a la córnea y trabajar con los ojos para completar el ajuste y el enfoque, de modo que la longitud axial de los ojos no siga creciendo y la visión tiende a estabilizarse.
Pero, ¿por qué la gente sospecha que su visión ha empeorado? La verdad es que llevar lentillas de contacto suele crear una visión demasiado nítida sin el efecto natural de protección de la lente de la montura. Esta mayor claridad hace que las personas tiendan a sobreusar los ojos, descuidando el cuidado ocular y provocando una fatiga ocular constante que en realidad incrementa los niveles de prescripción. Otro problema común es no hacer comprobaciones de refracción adecuadas antes de elegir nuevas lentes. Cuando las lentes de contacto no coinciden con los parámetros naturales de tu lente, estos acaban compensando constantemente, lo que naturalmente provoca un empeoramiento de la visión. Al final, las lentillas y las gafas cumplen la misma función: son solo herramientas. Para estabilizar tu visión, necesitas desarrollar buenos hábitos, mantener los ojos limpios, relajarte y masajear los músculos oculares, y realizar una optometría precisa antes de comprar lentes de contacto. Esas son las claves para evitar que tu visión empeore.